La idea del diseño combina la poderosa expresividad del estilo de la vieja escuela con la libertad creativa del género de la nueva escuela. Un majestuoso y fabuloso árbol se extiende por el pecho y la parte superior del cuerpo, sus raíces abrazan suavemente la zona inferior del pecho y llegan hasta la clavícula. El tronco del árbol es estilizado y anguloso, con líneas audaces y limpias que abrazan y enfatizan la forma curvilínea de la parte superior del cuerpo.
La copa del árbol se despliega sobre el pecho y forma un juego dinámico de ramas y ramitas entrelazadas, diseñadas en líneas curvas, casi como olas. La hábil técnica del sombreado les confiere una profundidad tridimensional, creando la impresión de que las ramas se mueven suavemente con el viento. Entre las ramas hay motivos geométricos abstractos y formas orgánicas en colores vibrantes que van del turquesa brillante y el morado intenso al verde esmeralda intenso. Estos colores fluyen armoniosamente entre sí y se extienden como un suave degradado de color por todo el motivo.
En el centro de la copa del árbol hay un gran reloj de filigrana que irradia una precisión casi hipnótica con sus detalladas ruedas dentadas y sus sutiles mecanismos. El movimiento simboliza la fugacidad y regularidad del tiempo y añade un significado más profundo al diseño. Estos componentes mecánicos se presentan en tonos metálicos, con sutiles reflejos de luz que crean la ilusión de metal pulido.
Los pequeños detalles, apenas perceptibles, como las grietas finamente dibujadas en la corteza y el sutil sombreado de los engranajes, añaden una textura y un realismo impresionantes a la obra de arte. El brillo natural de la piel se utiliza para intensificar los acentos y matices de luz, añadiendo una energía vibrante al motivo que acentúa bellamente la zona del pecho y la parte superior del cuerpo. El diseño combina todo en una composición armoniosa que aúna a la perfección los elementos clásicos y modernos del arte del tatuaje.